sábado, 1 de abril de 2017

Sabiduría.



Una vez le pregunté a mi abuela, que era una sabia:

¿Abuela, ella en verdad me quiere o solo está jugando conmigo?

Mi abuela me miró y me dijo:

- Deja de preguntar pendejadas y sigue cortándome las uñas.



lunes, 20 de febrero de 2017

Lalalandia


"What a waste of a lovely Night"

No me gustan los musicales. Tengo que iniciar con esta declaración.

Por alguna extraña razón Lalaland me atrajo desde el momento en que vi el trailer, si, Emma Stone tuvo algo que ver en eso, pero no fue un factor determinante.

Curiosamente a los dos minutos de iniciada la película ya quería salir huyendo. Esa primera escena tipo comercial de los 70´s me encendió las alertas y el arrepentimiento me invadía. 
Afortunadamente para todos o al menos para mi, después de ese lamentable inicio la película no hizo otra cosa mas que subir. 

Normalmente cuando voy a ver una película me gusta leer la sinopsis para saber a que me voy a enfrentar, para saber un poco el cada que de cada cual. Cosa que en este caso no hice, creo que me bastó con el trailer y la intuición. 
Corría la película y no tenía idea de para donde íbamos, lo que si sabía es que nos la estábamos pasando muy bien.

Como ya lo dije al inicio no me gustan los musicales, así que a pesar de lo entretenido mental, visual y sentimentalmente que estaba había momentos en los que me daban ganas de decir: Morra, ¿no puedes decir las cosas sin cantar? Afortunadamente el director se portó muy buena gente y no abusó de las canciones. 

Punto y aparte me emocionó ver a mi hija pequeña entretenida y expectante con una película que no era de caricaturas o de libros de historias de adolescentes. Coincidimos en los puntos de vista y compartimos palomitas y buena plática.

No haré una reseña de la película, para eso existen blogs especializados, solo hablaré de los protagonistas.  El tal Ryan Gosling es un tipazo, personalidad y estética en equilibrio.

Emma Stone es fantástica, es de las pocas actrices que brilla sin importar lo que interprete. Usa mil vestuarios y en todos se ve fabulosa. 

El otro día vi a Ximena Urrutia (Proyecto40) hacer una reseña de la película, finalizando con un "es buena película, pero no la volvería a ver otra vez". Coincido con la etiqueta de buena película, pero contrario a lo señalado yo si pienso verla otra vez, pero tengo el plan de llegar 5 minutos tarde. Y para los que no la han visto solo les puedo decir que al menos lo intenten una vez.






martes, 24 de enero de 2017

Lecciones.



¿Sabes lo que hago para relajarme? Escribo.


Algo estamos haciendo mal, muy mal. Tengo la teoría que un día de estos se abrirá un enorme agujero negro y nos devorará a todos juntos. Sería un buen final.

He visto tantas cosas terribles que los "humanos" nos hacemos entre nosotros que ya estoy dudando de la teoría de Jean-Jacques Rousseau que nos dijo: El Hombre es bueno por naturaleza.

Vivimos en una sociedad de poseer, en donde cada día nos enseñan algo nuevo que no tenemos y que necesitamos urgentemente, algo material claro. Ahí empieza la carrera al fin del mundo. Perseguir la liebre como único fin y olvidar el resto.

Desgraciadamente ese resto el lo que mas debería importar, Padres, Hermanos, Hijos. No hay tiempo para ello, hay que trabajar para tener, y tener para presumir. Y nos llenamos de cosas y nos vaciamos de humanidad.

Mi generación está jodida. Y lo peor de todo es que ya tenemos hijos, y los echamos a perder y así podridos los enviamos al mundo a terminar nuestra obra de joder.

Todo esto viene en relación al horrible crimen de un niño de 15 años disparando contra su maestra y contra sus compañeros de clase. Es tan doloroso como incomprensible. Me cala hondo el dolor de las familias, y pienso mucho en los padres del pequeño cuya mente tenía tanto veneno que terminó salpicando inocentes.Que tragedia darte cuenta de esa manera que tu hijo necesitaba amor, no un iphone 7.

A raíz de este trágico suceso hablé con mi hija menor, de 14 años precisamente. Le pregunté si en su escuela (un colegio católico) les habían hablado del tema, o si les habían dado una platica especial. Me dijo que no, que solo les habían recordado la política Anti-Novios que tiene la escuela, porque ya habían detectado varias parejas de alumnos. Si, que importante estar atentos a que nuestros hijos de 14 años no cometan ese crimen de tener novio. Que estupidez, pensé.

Le dije a mi hija que nunca le he revisado su celular y que no pensaba hacerlo, porque es parte de su privacidad. Pero le dije que tenga mucho cuidado con lo que ve en la red, esa red que es una puerta abierta al bien y al mal. Le dije que evite ver cosas negativas, desagradables o dañinas, porque todo ello envenena su alma. Así como nos recomiendan comer frutas y verduras para tener un cuerpo sano, así debemos tener cuidado con lo que alimentamos nuestra alma. Si te relacionas con lo negativo, lo desagradable, o lo problemático sin duda te vas a contaminar. Busca lo bueno, lo que aporte algo positivo a tu vida, y comparte lo mismo.

Ojalá mi hija atienda mi consejo, y ojalá yo también haga lo mismo.













lunes, 29 de agosto de 2016

La Paja


"Las personas normalmente aconsejan sobre sus propios defectos"

sábado, 27 de agosto de 2016

¿Y quién te pidió que me quisieras?




“Si te enfocas demasiado en los defectos nadie será lo suficientemente bueno para ti”
 sanescrin.


¿Por qué somos amigos?
¿Por qué nos juntamos con ciertas personas?
¿Por qué evitamos a algunas otras?
¿Afinidad será la mejor respuesta?

Por naturaleza los seres humanos somos una enorme colección de virtudes y defectos.  Y quizá por esa misma cuestión humana en este tema somos extremistas, amamos las virtudes y detestamos los defectos, y eso nos vuelve miopes y en muchos de los casos terminamos juzgando erróneamente.

En algunos casos podemos tener defectos que  espanten a las personas, y eso nos condena a tener pocos amigos. O por el contrario, encontramos en otros defectos y los magnificamos a grado de hacerlos insoportables, y de ese modo terminamos evitando conocer a personas que probablemente tendrán rasgos valiosos, o virtudes que no llegaremos a conocer, por el simple hecho de no haber podido tolerar algún defecto.

Simplemente olvidamos que los defectos forman parte de la esencia de la persona. Tal como el Yin y el Yang, esa dualidad de defectos y virtudes cohabita en cada persona y su compuesto da como resultado nuestra personalidad.

Por mi mente pasa la imagen de un muy querido amigo que tiene un par de defectos: un sentido del humor ácido y una fantasía compulsiva que a primera se puede confundir con egocentrismo. Ese par de defectos lo convierte en alguien poco atractivo para entablar una conversación, de una amistad mejor ni hablamos. Sin embargo hace algún tiempo y sin planearlo decidí ignorar sus defectos o quizá sería más preciso decir “aceptar sus defectos”, y a raíz de ello me he encontrado con una persona que ha resultado ser un extraordinario amigo. Privilegio del cual no hubiese tenido oportunidad si al igual que la mayoría de las personas hubiera reparado en aquello que por momentos lo vuelve insoportable.

A reserva de que sea demostrado lo contrario, puedo asegurar que somos perfectos  conocedores de nuestros defectos y nuestras virtudes. Así el hecho de que a pesar de conocerlos continuemos practicándolos (en el caso de los defectos) nos habla de la dificultad del ser humano para cambiar los rasgos de la personalidad. Quizá podríamos cambiar con relativa facilidad nuestra forma de hablar, evitar el uso de muletillas, o de términos erróneos, con cierto grado de dificultad podemos cambiar nuestros hábitos alimenticios, pero cambiar nuestra esencia es prácticamente una misión imposible.

Quizá como principio deberíamos cuestionarnos si es necesario cambiar. ¿Tengo que dejar de ser yo para ser más aceptado? Yo diría que no. Por el contrario, considero que lo importante será aprender a ser tolerantes con las diferencias ajenas, e incluso quizá ir un poco más allá. Aceptemos a nuestros diferentes y quizá encontremos en ellos muchas coincidencias que nos lleven a determinar que estábamos en el error.

sábado, 20 de agosto de 2016

El arte de pensar.



Hace poco me despertaron de un bonito sueño, de la conveniente creencia que los seres que nos dedicamos a la creación literaria lo hacemos producto de la inspiración. No mi pana*, nada de eso, no es la inspiración sino la disciplina lo que entrega buenos y sobre todo completos textos.

A causa de mi ferviente creencia en la Diosa de la inspiración he dejado inconclusos decenas de textos, ignoro si serían buenos o malos, porque simplemente no fueron. Ciertamente hubo inspiración para iniciarlos, pero no disciplina para desarrollarlos y concluirlos.

Disciplinarse para escribir podría sonar horrible, tan horrible como obligarse a escribir, al menos así me sonaba a mi, que siempre he pensado que escribo justo cuando me da la gana. Pero la realidad es otra, la realidad va por otro camino. Para un escritor disciplinarse para crear no es obligarse a escribir, es obligarse a pensar y pensar es crear.

Pensar es una acción constante, por naturaleza todos los seres humanos pensamos, no podemos dejar de hacerlo, quizá en sueños dilatemos los pensamientos, pero no los evitamos. Así, siendo el pensar una actividad que nos acompaña todo el día todos los días al menos deberíamos tomarlo en serio y preocuparnos por la calidad de nuestros pensamientos.

“Pienso, luego existo” La Herencia cognitiva del filósofo René Descartes nos plantea el pensamiento como la primera certeza, sobre la cual diluye la duda de su existencia. 

Una vez resuelta la cuestión existencial viene o debería venir la preocupación por la calidad de la existencia. Basados en la filosofía de René Descartes pensamos por tanto existimos. Primero somos mente y después somos cuerpo. De esta manera nuestros pensamientos dictarán nuestro ser.

La descomposición social actual, a mi manera de ver, tiene su origen precisamente en la pobre calidad del pensamiento de las masas. Pensamos en dinero, en belleza, en apariencia, e ignoramos el conocimiento, la cultura y los valores. Y la pobre calidad del pensamiento tiene su origen en la sobre exposición o convivencia con fuentes de conocimiento pobre como lo son la televisión abierta, la literatura barata, las redes sociales que son retransmisores de infinita basura, y hasta la música que siendo una bella arte ha sido manipulada y empobrecida hasta convertirla en rosarios de estupideces mezcladas con sonidos repulsivos. Y de esta manera vemos, leemos, escuchamos contenidos pobres e irremediablemente empobrecemos nuestro pensamiento, y con nuestro pensamiento empobrecido vamos por el mundo empobreciendo nuestra existencia.

Tarea de todos será nutrir nuestra mente a través de la lectura, el trabajo, el deporte, la cultura y hasta la buena compañía, de esa que nos impulsa a ser mejores, a crecer como personas. De una mente clara, rica en conocimientos solo saldrán pensamientos positivos, y cargados de ellos vayamos por el mundo contagiando a los que se quieran contagiar.

Pensemos, existamos y disciplinémonos.

*Pana.- Amigo en "Dominicano".

miércoles, 27 de abril de 2016

Ya mejor me voy a dormir.



La cosa que más me molesta... equivocarme

Lo único que me molesta más que equivocarme... Equivocarme dos veces en el mismo día.