jueves, 7 de abril de 2016

No me ayudes compadre.





Hace un par de años fui a un concierto de Molotov con mi hermano y unos amigos, ahí conocí a otros amigos derivados (amigos de mis amigos) .

El año pasado, any given sunday por cosas del destino fui a dar a casa de una de esas amigas derivadas, y desde ahí empezamos a ser considerados ahora si oficialmente amigos.

Algunos meses han pasado y botellas de cerveza han pasado más, y ambas cosas han sido un buen pegamento para estos dos que Dios hizo y Molotov juntó.

En lo personal ya saben que tengo cierta debilidad por la cerveza Indio, no puedo decir que soy aficionado al alcohol, mas bien soy afecto a los buenos momentos que los amigos y el alcohol proporcionan.

Mi amiga es un poco como yo en ese sentido, pero creo que me lleva bastante ventaja. Yo me limito a alguna reunión espontanea, a esperar el momento, pero ella digamos que lo provoca.

Hace un mes o dos, no lo se, en una de esas reuniones espontaneas, al calor de la primer botella, mi amiga sufrió un ataque de sinceridad y palabras mas palabras menos me dijo: "Amigo, quiero dejar de tomar, he pensado en ir a AA pero no me he animado".

Al principio, como es natural, dudé un poco, pensé que era una broma de mi amiga, pero al analizar la situación y ver que mi amiga tenía cara de seriedad determiné que hablaba con sinceridad. En ese momento pensé que tal vez ella había tenido una epifanía o alguna revelación divina, o quizá solo se había golpeado la cabeza al bañarse. Sin importar lo que haya motivado tal declaración procedí a hacer lo que se espera de un buen amigo. Le ofrecí mi ayuda y mi apoyo. Le dije que si quería ir yo la acompañaba. Que podía contar conmigo en ese trance. Me agradeció la solidaridad y brindamos por ello.

Esta conversación nunca llegó a los hechos, el viento hizo su labor sobre las palabras dichas y se las llevó muy lejos. Aún así en los días siguientes estuve pensando un poco en el asunto, hasta estuve tentado a comentarle a una sobrina que trabaja con grupos de apoyo de AA. No le consulté nada, y como ya no se volvió a tocar el tema simplemente lo archivé.

La semana pasada, un amigo decidió que lo que realmente quiere en la vida es vivir junto a la persona que ama, así que agarró sus cojones, sus ahorros y se lanzó por un anillo de compromiso, claro que para entregarlo nos contrató de cómplices. La petición de mano se realizó en la casa de mi amiga, la del AA, y previo al acto oficial convivimos un poco para que la futura esposa no sospechara de las intenciones del valiente novio.

En un momento de la reunión vi que mi amiga platicaba amenamente con dos invitadas y pensé en la cantidad de chismes que pueden salir de ese triangulo, así que decidí unirme. Al llegar, mi amiga me presenta con las dos féminas, manifiesta la buena amistad que nos une y después procede a decir "Este wey es muy buen amigo, hace unos días le dije: Oye amigo, fíjate que he pensado dejar de tomar, incluso he pensado en ir a AA. ¿Y saben que hizo? Inmediatamente me dijo: Amiga, si quieres ir yo te acompaño".

Acto seguido ella besó sus cinco dedos de la mano derecha, y me lanzó el beso como dándole un valor especial al hecho. Luego sonrió y dijo: "Después de eso ya mejor no le dije nada al cabrón, porque lo vi muy decidido a llevarme!"

#Carcajadas#







martes, 22 de marzo de 2016

Lucky You







Si un día encuentras a alguien que soporte tus locuras, respete tus tiempos y tus espacios, comprenda tus cambios de humor, te apoye incondicionalmente y además de todo te ame y ame a los tuyos, en verdad sería una enorme estupidez perderlo.

jueves, 17 de marzo de 2016

Any Given Day



Y ahí estoy yo, entrando a ese bar despistadamente, solo para hacer un poco de tiempo y bajar el nivel de estres. Bastante agradable a la vista, nada extraordinario pero muy digamos íntimo.
Pocas personas, los noctámbulos no completaban la veintena.

Camino en dirección a la mesa que seleccioné en menos de dos segundos, las primeras dos mesas de mi izquierda vacías, la tercer mesa con una pareja sin chiste. Lo interesante viene en la cuarta mesa. Una mujer digamos atractiva, con su largo cabello teñido en tonos, su cara que me resulta familiar pero es su voz la que la delata, el timbre, el tono, los modos de hablar. Inmediatamente recuerdo quien es. La recuerdo a ella, a su pareja y a su hija. Por su cara me doy cuenta que ella también me reconoce. Seguramente implora que no la salude, y le concedo su deseo como todo un caballero.
Lo que ella ignora en ese momento es que la persona con la que está también es conocido mío. A el lo conozco mas que a ella, y también conozco a su esposa y a sus hijas.
Paso de largo por enfrente de la mesa y pienso sin juzgar en lo extraño de ese encuentro totalmente azaroso.

Llego a mi mesa, pido mi Indio y doy gracias a Dios por no ser ninguno de los cuatro involucrados.

Salud por lo que le hacemos a los demás y que algún día nos harán a nosotros mismos.


jueves, 3 de marzo de 2016

3 del 3



"No faltará quien te diga que tienes la sonrisa mas bella, ni quién se enamore de tus ojos hermosos, ni quien caiga rendido ante tu belleza y tu delicioso perfume, pero déjame decirte que eso es lo más fácil del mundo, eso cualquiera lo hace, no hay reto en ello, nada tiene de extraordinario. El verdadero reto es amar tu carácter dominante, tu egoísmo descarado, tu tendencia a hacer daño sin medir las consecuencias, tus cambios de humor, tu manía de compartir a cuentagotas y tu forma caprichosa de llevar una relación. Ese reto mi amor no cualquiera lo toma. Eso solo lo hace alguien que en verdad te ame. Porque se ama todo o no se ama nada."

viernes, 19 de febrero de 2016

Ni te METAS



"Cuando no puedas alcanzar el objetivo ajusta los planes de acción pero no la meta"

Hoy leí esta frase que se la atrbuyeron a Confucio, ignoro si es de su autoría o no, pero vamos a suponer que si. Lástima que Don Confucio se murió sin  puntualizar el rango y el numero de los ajustes permitidos antes de determinar una meta como simplemente imposible.

¿Debo intentar una y otra vez, ajustes de por medio claro, alcanzar algo que probablemente es de si inalcanzable?


¿Donde radica la diferencia entre ser un luchador incansable o ser un necio empedernido?

Si, ya se en que están pensando. El origen de todo el asunto es el momento de establecer la meta. Pero les pregunto ¿Cual meta consideramos imposible al momento en que nos proponemos conquistarla? La respuesta es muy simple, ninguna. De lo contrario sencillamente no nos la pondríamos, eso sí sería un absurdo.

Estaba pensando en una buena manera de ejemplificar mi punto y mágicamente a mi memoria llegó el anécdota de un personaje famoso, no me pregunten quién, eso ya es mucho pedir, el caso es que el sujeto en cuestión relataba el encuentro que tuvo con un amigo en una reunión de la agencia de gobierno para la cual trabajaban allá por los años sesentas, en epocas de la guerra fría.

El personaje narraba cómo su interlocutor le platicaba sus planes de vida, amasados desde hace tiempo. Según él tenía la firme intención de trabajar en la agencia de gobierno a la par que estudiaba en el FBI para de ahí brincar al servicio secreto y finalmente cumplir su sueño de ser espía en la Unión Soviética. Para ello llevaba años estudiando ruso el cual manejaba a la perfección ya que esto era básico para poder pasar inadvertido en la Rusia comunista. Todo parecía indicar que con tanta dedicación y preparación cumplir la meta era solo cuestión de tiempo, salvo por un pequeño detalle, el sujeto en cuestión era negro.
Ignoro cuantas veces habrá ajustado sus planes pero sinceramente dudo mucho que haya podido alcanzar la meta.

Nadie está obligado a lo imposible dice la máxima legal, la clave está en poder determinar cuando algo es simplemente eso, un imposible.

viernes, 12 de febrero de 2016

El Cáncer de la Infidelidad.





Hoy revisaba en modo random mi blog, y encontré una entrega que hice hace unos años para una persona muy querida que fue triste y despreciablemente traicionada, el post se llamaba La Vida desde el Dolor II (Pueden verlo AQUÍ) El hecho de leerlo me llevó a la siguiente reflexión y análisis.

Nunca he sido engañado, nunca he sido cuerneado, es decir, nunca me ha sido infiel una pareja sentimental, digo oficialmente, que yo me de cuenta pues. Porque si no te das cuenta es como si no ocurriera. 
No, apreciado lector infiel, NO te estoy disculpando, ni pienses que ya la hiciste, que ya chingaste paleta, nada mas lejos de esa realidad que sería tan conveniente para ti, no sientas prematuro alivio.

Ser traicionado y no darse cuenta es como tener cáncer y no saberlo, oficialmente nunca tienes cáncer, hasta que te lo detectan. Imagina a alguien que tiene cáncer pero no lo sabe, un día sale temprano de su casa a correr por el vecindario y lo atropella un camión, el no muere de cáncer oficialmente muere por atropellamiento.

Pero hay una enorme diferencia entre el cáncer y la infidelidad: El cáncer nunca nos dijo que nos amaba.

El cáncer nunca nos escribió cosas lindas, ni nos envió flores, tampoco nos presentó a su familia y a sus amigos. El cáncer nunca nos vio con ojos de infinito amor, el cáncer no tiene idea de que somos humanos y tenemos sentimientos, que una sola de sus acciones puede rebosar de felicidad nuestras vidas o por el contrario hacerla abosolutamente miserable. El cáncer nunca recibió toda nuestra confianza ni nuestra fé ciega. 

El cáncer nunca nos ha jurado amor.

miércoles, 10 de febrero de 2016

+10



Si quieres un buen consejo pide la opinión de alguién que sea 10 años mayor que tu.

Eso es algo de lo que he aprendido con los años. 10 años son suficientes para haber sobrevivido a todo eso que ahora te acongoja y evidentemente haberlos superado con éxito, y no son tantos de manera que aún puede recordar bien lo vivido.

Así que si tienes 36 me puedes hablar, y si tienes 56 no seas cabrón y contéstame.