miércoles, 2 de junio de 2010

Tiempos de Guerra

El 3 de Septiembre de 1939 Chamberlain, Primer Ministro de Inglaterra, declaró la guerra a Alemania. Poco después, superado por los acontecimientos, renunció.

Su sustituto fue Winston Churchill.

El 13 de mayo de 1940, tres días después de haber sido nombrado nuevo Primer Ministro, Churchill se presentó en la Cámara de los Comunes, donde pronunció un discurso que se encuentra entre los más célebres de la historia.

En ese discurso dijo:


" Espero que cualquiera de mis amigos y colegas, o antiguos colegas, que están preocupados por la reconstrucción política, se harán cargo, y plenamente, de la falta total de ceremonial con la que ha sido necesario actuar. Yo diría a la Cámara, como dije a todos los que se han incorporado a este Gobierno: «No tengo nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor».

Tenemos ante nosotros una prueba de la más penosa naturaleza. Tenemos ante nosotros muchos, muchos, largos meses de combate y sufrimiento. Me preguntan:
¿Cuál es nuestra política?. Se los diré: Hacer la guerra por mar, por tierra y por aire, con toda nuestra potencia y con toda la fuerza que Dios nos pueda dar; hacer la guerra contra una tiranía monstruosa, nunca superada en el oscuro y lamentable catálogo de crímenes humanos. Esta es nuestra política.

Me preguntan; ¿Cuál es nuestra aspiración?. Puedo responder con una palabra:
Victoria, victoria a toda costa, victoria a pesar de todo el terror; victoria por largo y duro que pueda ser su camino; porque, sin victoria, no hay supervivencia. Tened esto por cierto; no habrá supervivencia para todo aquello que el Imperio Británico ha defendido, no habrá supervivencia para el estímulo y el impulso de todas las generaciones, para que la humanidad avance hacia su objetivo. Pero yo asumo mi tarea con ánimo y esperanza.
Estoy seguro de que no se tolerará que nuestra causa se malogre en medio de los hombres. En este tiempo me siento autorizado para reclamar la ayuda de todas las personas y decir: «Venid, pues, y vayamos juntos adelante con nuestras fuerzas unidas. "





Se que este es un discurso de carácter basícamente político, pero ahora que veo adversidad en mi camino, ahora en que los aliados se retiran y te dan la espalda, ahora que la soledad no me quiere dejar solo, ahora que la fortaleza viene precisamente de los más débiles, ahora pienso en este discurso y me digo a mi mismo, Nada más puedo ofrecer que Sangre, Esfuerzo, Sudor y Lágrimas.
Al final del dia tengo solo algo en mente, ganar. No me puedo dar el lujo de otra cosa.



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